Durante 33 horas, entre el miércoles y el jueves de la semana pasada, el gobernador de Utah rezó por que el asesino del activista ultraconservador Charlie Kirk fuera de otro Estado o extranjero. “Tristemente, esa oración no fue respondida como yo esperaba […] Sucedió aquí y fue uno de nosotros”, lamentó Spencer Cox, un político republicano que se labró una fama de moderado, en una conferencia de prensa que compartió con el director del FBI. La alusión a la procedencia es un sesgo más que predecible en los Estados Unidos de Donald Trump, pero la súplica fue más allá. El dirigente apelaba al sentimiento de pertenencia, les hablaba a sus votantes de ese territorio del Oeste y al mismo tiempo se dirigía al subconsciente del estadounidense medio. Ese “uno de nosotros” resonaba como el coro de La parada de los monstruos, una de las primeras películas de terror de Hollywood, que plantea una reflexión sobre la identidad y lo monstruoso.
Fonte: https://elpais.com/opinion/2025-09-15/un-abrazo-en-utah.html