Era una preciosa casa de piedra junto a un lago que toda la familia amaba. En ella pasaron los mejores veranos de su vida. Las plantas y los árboles los cuidaban entre todos como si fueran los floricultores de un jardín botánico. Los vecinos que llegaron a la zona antes que ellos después del incendio les enviaron fotos, pero no ha sido hasta que la han tenido delante que han logrado dimensionar que se trata de una verdadera tragedia.
Fonte: https://elpais.com/espana/madrid/2026-07-27/lo-que-nos-ha-robado-el-fuego.html