Los dos relojes que tiene Hebert Sánchez (Cali, 83 años) en su apartamento marcan las 7.35 desde el lunes. El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Cali les suspendió el tiempo, y desprendió también parte del techo de su vivienda. Un reguero de escombros hace que entrar al inmueble se sienta como un milagro al que hay que temer. “Yo no sé por qué, pero me siento tranquilo”, dice mientras observa las paredes entre las que habitó durante 24 años, ahora agrietadas. Duerme desde el lunes en casa de su hija Liliana (Cali, 56 años), en Ciudad Jardín, un barrio acomodado al sur de la tercera ciudad más poblada de Colombia.

Fonte: https://elpais.com/america-colombia/2026-08-17/los-afectados-del-terremoto-ponen-su-fe-en-las-aseguradoras-esperamos-que-nos-digan-que-va-a-pasar.html