Cuando se permite que el error de un solo hombre provoque decenas de víctimas mortales, ¿falla el hombre o falla el sistema? Es la pregunta, retórica, elaborada de distintas formas, pero con idéntico argumento, que lanzan a este periódico un experto español en investigación de accidentes ferroviarios y varios maquinistas. La imagen de un par de trenes de alta velocidad reventados, con las vías retorcidas, disparadas en vertical hacia el cielo, como si nunca hubieran sido de acero, y cadáveres tapados a la espera del juez se ha repetido en España dos veces en apenas nueve meses y en la misma línea: Madrid-Sevilla. En Adamuz (Córdoba) murieron el pasado enero 46 personas. En las proximidades de Urda (Toledo, 2.500 habitantes), la cifra de víctimas mortales alcanzaba anoche los 68, antes de que los especialistas pudieran levantar los restos de los vagones siniestrados. El país, de hecho, amaneció con esa comparación. “Va a ser peor que Adamuz”, advertían a los medios de comunicación, ya en las primeras horas, fuentes del Gobierno.
Con información de Lucía Franco, Laura Llach, Jacobo García, José Marcos, Guillermo Abril, Virginia Martínez, César Alepuz, Juan Martínez y Fernando Criado.
Fonte: https://elpais.com/espana/2026-10-28/las-lineas-de-alta-velocidad-espanola-vuelven-a-tenirse-de-sangre.html