El Gobierno de Cuba, en medio de la peor crisis de todos sus tiempos, admite ahora aquello que por décadas le ha costado aceptar: que si alguien tiene posibilidad de salvar el país, esos son los propios cubanos. Esta semana, la Gaceta Oficial publicó el decreto que modifica las regulaciones que por años impidieron a los emigrados convertirse en socios empresariales en sus propias tierras. Una reforma al artículo 54 del Decreto Ley 133 lo confirma: “Pueden ser socios de las micro, pequeñas y medianas empresas y empresas privadas con más de cien (100) trabajadores, las personas naturales cubanas residentes en el territorio nacional o en el exterior y extranjeros residentes permanentes en Cuba”. La pregunta que se hacen todos, después de años de ostracismo, es por las garantías que tiene un cubano para lanzarse a invertir sin que el Gobierno dé marcha atrás a esta batería de aperturas.

Fonte: https://elpais.com/us/2026-09-04/la-habana-habilita-a-los-emigrados-a-tener-empresas-en-la-isla-quien-va-a-comprar-lo-que-tu-vas-a-vender-como-te-vas-a-financiar.html