La emergencia en el Himalaya ha entrado este viernes en una fase especialmente delicada, en la que China y Nepal afrontan una auténtica carrera contra el agua. El gigantesco desprendimiento que el miércoles desencadenó una violentísima riada en esos valles dejó a su paso toneladas de barro y sedimentos que quedaron encajados en varios cauces a ambos lados de la frontera. Esos tapones naturales han formado un gran lago de barrera cuya evolución mantienen bajo estrecha vigilancia Pekín y Katmandú. Los medios estatales chinos habían confirmado a primera hora de la tarde que el embalse está lleno y ha comenzado a desbordarse, pero poco después comunicaron que el agua dejó de rebasar la barrera. No obstante, el peligro vuelve a estar río arriba: las lluvias previstas para las próximas horas y días elevan la presión sobre el dique natural y amenazan con provocar nuevas inundaciones en unas zonas que ya quedaron devastadas hace dos días en una catástrofe que se ha cobrado al menos 584 vidas (579 en Nepal y cinco en Tíbet) y ha dejado casi 2.500 desaparecidos, 1.924 en Nepal y 558 en Tíbet.
Fonte: https://elpais.com/internacional/2026-08-28/el-riesgo-de-una-segunda-riada-amenaza-nepal-y-tibet-tras-una-catastrofe-que-deja-ya-al-menos-472-muertos.html