A veces huele a alcohol. Otras veces a algo dulce y penetrante que se mete en las casas. Hay días en que el aire trae olor a huevo podrido y otros, sobre todo en verano, a fermentos y chiquero de chanchos; a materia en estado de descomposición. Esas jornadas de calor, en las que abrir las ventanas se vuelve imposible, hasta los vecinos que se mantienen siempre al margen del conflicto lanzan quejas enardecidas en los grupos de WhatsApp comunitarios. Los habitantes del barrio San Antonio, en el sur de la ciudad argentina de Córdoba, están acostumbrados a convivir con la planta de bioetanol de Porta Hermanos y, sin embargo, hay días en que el entorno se les vuelve intolerable.





Fonte: https://elpais.com/argentina/2026-09-12/el-reclamo-de-vecinos-contra-una-fabrica-de-bioetanol-llega-a-la-cidh-vivimos-con-miedo-a-lo-que-respiramos.html