La llegada de miles de personas por mar a Ceuta procedentes de territorio marroquí plantea una emergencia humanitaria y al mismo tiempo un desafío político para España. Quienes cruzan la frontera lo hacen sorteando a nado un espigón y poniendo en peligro su integridad física y vida. Al menos 18 murieron este jueves. La ciudad autónoma ha revivido las imágenes de hace cinco años, cuando en un día alcanzaron la playa ceutí 5.000 jóvenes con un trasfondo de tensiones bilaterales. La inusitada afluencia de inmigrantes desde hace una semana obliga a poner todos los medios posibles para la acogida en las mejores condiciones de los recién llegados y una máxima cooperación entre las administraciones —autonómica, estatal y europea— para reforzar las capacidades locales ante esta situación que ya las desborda. Teniendo en cuenta los antecedentes, esta crisis exige sobre todo garantizar la máxima confianza entre países vecinos y evitar que la inmigración sea utilizada como medida de presión diplomática, como ya ha sucedido otras veces con Marruecos.
Fonte: https://elpais.com/opinion/2026-07-31/desafio-humanitario-y-diplomatico.html