“Amo jugar para Francia”, ha confesado con reiteración Michael Olise, la estrella de nuevo cuño de la selección que dirige Didier Deschamps. Olise forma junto a Marcus Thuram y Brice Samba el trío de internacionales galos no nacidos en territorio francés. Olise nació en Londres, pero por los orígenes de su padre pudo elegir jugar con Nigeria. También pudo escoger Argelia, por las raíces franco-argelinas de su madre. Olise no había nacido cuando la Francia multirracial del 98 le dio su primera Copa del Mundo a Francia, pero creció escuchando que aquella mezcla de jugadores con ascendencia magrebí (Zidane), armenia (Djorkaeff), antillana (Thuram padre), oceánica (Karembeu) y de futbolistas autóctonos como el actual seleccionador Didier Deschamps mostró que el mestizaje puede ser tan ganador como enriquecedor. Olise ya sí vivió con 17 años el segundo Mundial conquistado por Francia en Rusia 2018, también perfilada por la mezcolanza de los Mbappé, Griezmann, Kanté, Pogba, Lloris o Giroud. Francia ha marcado con éxito el paso de la multirracialidad en el fútbol europeo desde sus prestigiosas escuelas de formación. Los dos mundiales conquistados, la final perdida de 2006, las semifinales de 2014, la Eurocopa ganada en 2000 y el subcampeonato europeo de 2016 fueron fruto de la integración.
Fonte: https://elpais.com/deportes/mundial-futbol/2026-07-13/de-la-francia-multirracial-del-98-a-la-espana-de-lamine-y-nico-williams.html