Los sueños ya no son lo que eran. O al menos esa es la sensación generalizada. Desde hace años, se viene alertando de una silenciosa pandemia de insomnio. El problema ya no se interpreta como una cuestión individual o médica, sino como un fenómeno social ligado a jornadas laborales extensas, hiperconexión digital, ansiedad y ritmos de vida locos. Hay algunos datos que podrían refrendar esta idea. En España, la Sociedad Española de Neurología calcula que más de la mitad de los adultos duerme menos horas de las recomendadas y que cerca del 50% no logra un descanso reparador. El consumo de somníferos se ha triplicado en menos de 20 años, como si la sociedad hubiera terminado convirtiendo el descanso —una necesidad biológica— en otra variable que optimizar, potenciar, hackear. El sueño es esencial para eliminar los desechos metabólicos del cerebro, mejorar las sinapsis y maximizar la eficiencia del procesamiento cognitivo. Así que si este está menguando a pasos acelerados estaríamos ante un problema mayúsculo. O no.
Fonte: https://elpais.com/salud-y-bienestar/2026-06-02/david-samson-antropologo-los-humanos-pasamos-por-un-experimento-evolutivo-radical-somos-los-primates-que-menos-duermen.html