La oscuridad se ha convertido en una prueba de resistencia física y mental para los cubanos. La basura se acumula en las calles, falta el agua, no hay medicinas. Hallar carne fresca, leche o huevos es una búsqueda imposible y moverse en un país sin combustible es pura épica. Con los dos apagones completos de esta semana, ya son siete las caídas totales de la electricidad en la isla en lo que va de año. La situación de descomposición sistémica no se parece a nada que hayan vivido los cubanos desde la llegada del castrismo hace seis décadas. La población —cuya paciencia y resiliencia ha sido puesta a prueba por el inmovilismo oficial— ve cómo quienes deberían garantizarle un mínimo de bienestar siguen enrocados en un discurso trasnochado, sin que tome medidas reales para aliviar la miseria que golpea a la isla. La palabra desesperación hace tiempo que se quedó corta de significado.
Fonte: https://elpais.com/opinion/2026-08-07/cuba-paralizada-y-a-oscuras.html