Un obispo de la Iglesia católica era hasta hace poco quien dirigía la oración en las ceremonias de investidura presidencial en Costa Rica y clamaba por posiciones conservadoras, más cercanas a la tradición que a la ruptura. En ocasiones recientes, ese obispo compartía el púlpito con algún dirigente de las iglesias cristianas protestantes que se han multiplicado en las últimas décadas —aunque a un ritmo menor que en otros países de la región—, en paralelo a un activismo político ejercido con bandera propia en partidos confesionales. El año 2026, sin embargo, trae una realidad nueva para la escena costarricense: el ascenso de nuevos grupos religiosos dentro del movimiento oficialista dominante, cuyo propósito es sacudir a las élites e instaurar una suerte de “revolución conservadora” con un respaldo que viene desde Estados Unidos.
Fonte: https://elpais.com/america/2026-05-28/costa-rica-sucumbe-a-la-marea-evangelica-que-avanza-por-centroamerica.html