El año pasado, Habiba Soliman debía haber entrado en la universidad para lograr su sueño de estudiar medicina en Harvard. Después de haberse graduado con honores en su escuela secundaria de Colorado Springs, donde vivía con su familia, sus aspiraciones llevaban camino de cumplirse. Ahora su mundo se ha derrumbado. “He perdido mis sueños, mis amigos, mi casa. Mi familia es lo único que me quedaba, así que perderlos también hace que mi vida ya no tenga sentido”, afirma esta joven de origen egipcio desde el centro de detención para familias migrantes de Dilley, en Texas. Habiba llegó allí con su madre y sus cuatro hermanos en junio, pero en enero, cuando creía que nada podía empeorar su situación, la separaron de su familia y la trasladaron a otra sección del centro. Habiba y su abogado creen que es una represalia por denunciar en una carta, además de la injusticia de su detención, las condiciones inhumanas que padecen los detenidos en Dilley, donde miles de niños sufren los daños físicos y mentales del encierro.
Fonte: https://elpais.com/us/migracion/2026-02-16/los-horrores-del-centro-familiar-del-ice-de-dilley-relatados-por-los-ninos-detenidos-no-nos-tratan-como-humanos.html