La imagen de Gustavo Petro y Donald Trump sentados en el Despacho Oval de la Casa Blanca es, en sí misma, un buen síntoma. No porque resuelva los profundos desacuerdos que separan a ambos líderes, ni porque inaugure una nueva etapa de armonía bilateral, sino porque recuerda una verdad elemental de la política internacional: Estados Unidos y Colombia no pueden permitirse el lujo de estar peleados. Aunque sus gobernantes quieran. Aunque se provoquen. Aunque, en ocasiones, parezcan empeñados en demostrar lo contrario.
Fonte: https://elpais.com/opinion/2026-02-05/el-pragmatismo-de-petro-y-trump.html