Nadie sabe quién fue, porque sucedió en medio del apagón, y si algo tiene el apagón es que el vecino podrías ser tú mismo, igualando a todos bajo un terrible manto negro. Lo cierto es que alguien en el barrio de Poey, La Habana, prendió fuego un poste de electricidad en un acto de rebeldía y agotamiento, como quien prefiere quedarse a oscuras para siempre y no que le pongan la luz de a poquito. Los cubanos han dejado de contar las horas en que están sin electricidad, para comenzar a medir el tiempo en que la luz venga para siempre.
Fonte: https://elpais.com/us/2026-03-07/el-petroleo-la-losa-que-aplasta-a-cuba-y-da-alas-a-trump.html