A Salvador Martínez Almaguer, miembro de las milicias que defendieron las zonas rurales de la isla durante los primeros años de la Revolución, lo enterraron dentro de la caja de cartón de un refrigerador en Velasco, Holguín. Horas después de fallecer, a sus familiares les informaron en la funeraria del pueblo que no había ataúd, ni transporte, ni servicio de tanatopraxia, que encontraran la manera de enterrar a su muerto. De noche, en medio de un apagón, entre las luces de linternas de los vecinos, los seres queridos de Martínez Almaguer lograron subir su cuerpo a un triciclo para trasladarlo de su casa al cementerio. Antes de partir al sepelio, reforzaron el improvisado ataúd de cartón con nylon y cintas adhesivas.
Fonte: https://elpais.com/america/2026-02-18/abajo-el-castrismo-y-abajo-trump.html