Ya han pasado cuatro días desde que Alejandrina Orozco, la madre de Pablo Joaquín Gómez Orozco, recibió este lunes la llamada que había esperado hace más de dos años y que, al mismo tiempo, no hubiera querido recibir nunca. Autoridades de Jalisco le notificaron que desde el 14 de abril pasado tenían el cuerpo de su hijo Pablo. Ella reconoció sus tenis a través de imágenes en la televisión cuando México descubrió el horror de un rancho en Jalisco usado por el narco para reclutar y adiestrar a jóvenes. Entre los zapatos y prendas de ropa apiladas en montículos desordenados, Alejandrina alcanzó a distinguir los tenis azules de su hijo. Los que llevaba la última vez que lo vio, cuando salió de su casa a buscar un trabajo por temporada vacacional, en marzo de 2023 en Tepic, Nayarit.
Fonte: https://elpais.com/mexico/2025-09-26/las-tres-desapariciones-de-pablo-orozco-en-el-rancho-izaguirre.html