La familia Echeverry, formada por Teresa Isaza y sus tres hijas, Cristina, Laura y Juliana, visitó por 30 años una tumba que resguardaba los restos equivocados. Cristina, de 49 años y la mayor de la casa, solía presentarse con flores en el cementerio Jardines de Paz de Manizales y conversaba con quien pensaba que era su difunto padre: el magistrado auxiliar Jorge Alberto Echeverry. Un manizalita recio y elegante, que trabajaba en el despacho de Fanny González en Bogotá, la primera magistrada de la Corte Suprema de Justicia. Era un hombre de avanzada que llevaba en su puesto dos meses y que, como era costumbre, se dirigió a trabajar al Palacio de Justicia el 6 de noviembre de 1985. “Su máximo deseo era llegar a la Corte Suprema. Estudiaba francés, inglés, sabía de contabilidad, era un hombre muy inquieto, culto”, recuerda su entonces esposa, Teresa Isaza, quien hoy tiene 70 años.
Fonte: https://elpais.com/america-colombia/2026-11-07/la-tumba-equivocada-el-mesero-que-descanso-30-anos-bajo-el-nombre-del-magistrado.html