Los militares le tenían ganas a Heraclio Guerrero. En febrero, sus huestes habían acribillado a 25 guardias nacionales en diferentes puntos de Jalisco y Michoacán. El Tío Lako se vengaba así de la muerte de su hijo, Rubén, alias R1, caído en el operativo castrense lanzado entonces para capturar al líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera, alias El Mencho. Aquel 22 de febrero, la reacción criminal fue salvaje en el oriente de México, parecida a las del Cartel de Sinaloa, cuando el Ejército ha tratado de acercarse a la familia Guzmán. Los militares se la tenían guardada al Tío Lako. Este miércoles intentaron cobrarse la factura.
Fonte: https://elpais.com/mexico/2026-08-20/el-escurridizo-tio-lako-muestra-el-poderio-de-los-caciques-regionales-del-crimen-en-mexico.html