El señor Raimundo Batista de Souza se disculpa porque la conexión de internet va y viene y la llamada tarda en enganchar. Cosas que suceden cuando uno vive en el corazón de la Amazonia. Habla desde Porto Nacional (Tocantins), a orillas del lago donde pesca para ganarse la vida. El señor Raimundo, de 57 años, comparte al teléfono una alegría templada y algunos de los recuerdos que lo persiguen hace cuatro décadas, desde que trabajó con sus hermanos en la hacienda Volkswagen. “Dios nos sacó de allí porque, si nos quedamos, habríamos muerto”, confiesa. “Mi hermano estuvo nueve días perdido en la selva. Mi otro hermano y yo caminamos tres días para volver a casa, 90 kilómetros”, recuerda.
Fonte: https://elpais.com/america/2026-06-21/brasil-condena-a-volkswagen-por-esclavizar-a-peones-en-la-amazonia-hace-40-anos.html