Sobre el escenario, los intérpretes de Frida Kahlo y Diego Rivera. Él está a punto de morir. Ella ha regresado al mundo de los vivos, pero por poco tiempo, para reunirse con su amado/odiado marido. “La vida es breve, pero la luz seguirá”, canta el coro que los rodea, marcado por una luminosa puesta en escena y la batuta del director Yannick Nézet-Séguin. No ha terminado aún la música cuando un Lincoln Center prácticamente lleno estalla en aplausos, con gritos arrebatados de “viva”, en castellano.
Fonte: https://elpais.com/cultura/2026-06-08/la-opera-de-nueva-york-busca-multimillonarios-para-subsistir.html