María Clorinda Ortega no había cumplido los 11 años cuando empezó a trabajar. Sus padres la enviaron a vivir a un gran chalet de una familia adinerada de Luján, una localidad a 60 kilómetros de Buenos Aires, para ocuparse de los quehaceres domésticos. Hoy tiene 67 años, cobra una jubilación y, aunque le gustaría, todavía no puede pensar en descansar. Trabaja limpiando y cocinando en tres casas particulares para poder cubrir los gastos mínimos. “Con la jubilación pago solo los servicios, el resto es para poder comer, a veces comprarme algo de ropa o un calzado, pagar la medicación, las consultas al médico que no entran por la obra social”, enumera. Tiene diez nietos y cuatro hijos que a veces la ayudan, pero ella sabe que a ninguno le sobra nada. “Los cuatro trabajan, también todas mis nueras, pero tampoco llegan”, apunta.


Fonte: https://elpais.com/argentina/2026-05-25/el-descanso-que-no-llega-con-las-jubilaciones-por-el-suelo-mas-adultos-mayores-salen-a-trabajar-en-argentina.html