Antes de salir de su casa en Los Ángeles, Laura alza la mirada al cielo y susurra una plegaria: “Dios mío, hazme invisible”. Teme encontrarse con agentes migratorios, ser detenida y deportada a Guatemala. Es la misma oración que repite desde que llegó a Estados Unidos hace 40 años. Desde entonces, han pasado siete presidentes y múltiples intentos fallidos de regularizar a millones de indocumentados. Pero Laura sigue viviendo en las sombras, ahora con menos esperanzas que nunca de cambiar su situación migratoria.
Fonte: https://elpais.com/us/migracion/2026-05-22/dios-mio-hazme-invisible-la-inmigrante-guatemalteca-e-indocumentada-que-lleva-40-anos-en-las-sombras.html