Hasta luego por tiempo, inasequible cómplice de periodistas soñadores, y empeñados en que fermenten los sueños colectivos. Hasta luego, profesora en generosidad y exigencia, que regalas ese olfato tuyo, adelantado al nuestro, fraguado en tu condición orgullosa y comprometida de mujer abanderada de la condición de mujer. Hasta siempre, mujer-ciudadana.
Fonte: https://elpais.com/opinion/2026-05-05/hermana-y-maestra.html