Diego Fernando Botto y Cristina Rota se conocieron en un taller de interpretación en Buenos Aires. Después de actuar en una obra de teatro juntos, se enamoraron. En 1974 nació María y un año más tarde, Juan Diego, su segundo hijo. El maestro de Botto creía que era el mejor de su curso y que iba a llegar lejos. Era un tipo talentoso y guapo. Los que lo conocían en Argentina decían que era un hombre optimista, enérgico y divertido.



Fonte: https://elpais.com/internacional/2026-03-24/las-vidas-que-la-dictadura-argentina-arrojo-a-espana-soy-hijo-del-exilio.html