El 15 de marzo, Herbert Sigarán cumplió 51 años. Pero en su casa de Dallas nadie celebró. Su esposa, Karla, le consultó unos días antes si quería por lo menos un pastel. Él contestó sin ganas, pero categórico. “No, no. Yo no quiero nada. Yo lo único que quiero es saber de mi hijo. Ya va a ser un año desde que se lo llevaron”.
Fonte: https://elpais.com/us/migracion/2026-03-16/los-salvadorenos-deportados-por-trump-a-la-megacarcel-de-bukele-luchan-contra-el-olvido-un-ano-despues.html