No había otra forma de representar la brisa corriendo entre el cañaveral con personas disfrazadas de árboles. Bad Bunny necesitaba cuerpos en movimiento para imitar esa coreografía que se ve en el campo cuando el viento lo arropa, un efecto que no se puede imitar con arbustos de utilería porque nos habla del arte como mímesis. Cualquier latinoamericano sabe, en efecto, que aquí hasta las cañas de azúcar están vivas; o quizás dormidas esperando su resurrección en la liturgia del gozo, y esa fue la brujería que vimos en su show.
Fonte: https://elpais.com/us/2026-02-13/bad-bunny-el-canaveral-hizo-twerking.html