Solo hay una cosa más ridícula que detestar a Bad Bunny, y es defenderlo, puesto que defender a Bad Bunny significa creer que necesita defensa. Unos días antes de su actuación en el Super Bowl, cuando recibió el premio Grammy al Mejor Álbum del Año, le dije a una amiga, medio en broma, medio en serio, que así, con esa teatralidad, lloraba alguien de Latinoamérica. Tras el anuncio de su triunfo, y en medio de tanto bullicio, Bad Bunny había cerrado los ojos, apretado con sus dedos el puente de la nariz, como si estuviese controlando el punto de salida de las lágrimas, y simplemente había dejado correr el tiempo.
Fonte: https://elpais.com/us/2026-02-10/a-bad-bunny-no-se-le-entiende-nada.html