Los historiadores del futuro bien podrían mirar al invierno de 2026 como un punto de inflexión en la presidencia de Donald Trump y en el propio experimento democrático estadounidense. Desde Charlottesville, en agosto de 2017, cuando excusó la violencia supremacista blanca, pasando por el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021, Trump dejó claro hasta dónde estaba dispuesto a llegar. Y no se olvide: durante su campaña por un segundo mandato advirtió que, si no ganaba, habría un “baño de sangre”. A comienzos de este año cruzó otro umbral al ordenar el despliegue de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de la Patrulla Fronteriza en Minnesota contra migrantes sin documentos y para reprimir el movimiento cívico que surgió en su defensa, con un nivel de violencia y letalidad sin precedentes. Las consecuencias son irreversibles: Renee Good y Alex Pretti, dos ciudadanos estadounidenses, murieron bajo el fuego de agentes de inmigración enmascarados en las calles nevadas de Minneapolis; más de 30 migrantes murieron en custodia del ICE el año pasado.
Fonte: https://elpais.com/us/2026-02-09/jill-lepore-trump-prospera-en-el-caos-y-la-emergencia.html