La Opción Cero era uno de los escenarios que planteaba Fidel Castro en los noventa tras la caída de la Unión Soviética. Sin el balón de oxígeno del gigante soviético, sobre todo sin los envíos de petróleo, el castrismo tenía un plan extremo para sobrevivir: racionamiento estricto, suspensión del transporte público o cierre temporal de colegios y universidades. La asfixia no fue total y el régimen nunca llegó a apretar ese botón. Pero ahora, tres décadas después, esa opción cero se vislumbra como algo mucho más cercano que entonces, con un país al límite sumido en su peor crisis. Tras las sanciones de Estados Unidos a los proveedores de combustible y el estrangulamiento casi total, el Gobierno ya ha puesto en marcha este fin de semana medidas parecidas a las planeadas en los noventa. El presidente, Miguel Díaz-Canel, pidió a los cubanos “esfuerzo” y “creatividad”, a la vez que reconoció que ya está en negociaciones con Washington. Aparcado de momento el fantasma de una intervención militar, la presión de Donald Trump, que se suma a las más de seis décadas de embargo, ha forzado a un acercamiento que abre una nueva etapa de máxima incertidumbre en la isla.
Fonte: https://elpais.com/america/2026-02-08/un-castrismo-acorralado-se-abre-al-dialogo-con-estados-unidos-ante-el-abismo-economico.html